domingo, 7 de noviembre de 2010

Seis minutos y un clásico más



Hoy se jugaba el clásico de Madrid. El partido tenía dos opciones, la primera que era la más probable, que el Real siga con su racha de que Mourinho desde su llegada, no haya perdido ni un partido o la otra era que un aguerrido Atlético logra domar esos once años sin vencer en el Bernabeú.

La historia la escribieron los veintidós en el campo y claro está los dos de afuera, en la esquina blanca, José Mourinho, último ganador de la Champions League y tal vez para muchos el mejor técnico del mundo, mientras que del otro lado se encontraba Quique Sánchez Flores, con ganas de seguir haciendo historia con el equipo colchonero.

El partido comenzó con un Real dominando, jugando al estilo que el técnico luso le ha impregnado, un juego vertical en ataque mientras que en defensa lo más ancho posible. A los doce del primer tiempo llegaría la anotación del central Ricardo Carvalho, aunque parezca raro no fue de pelota parada. El defensa acompaño una jugada y luego de un pase en cortada de Di María, tal vez el mejor pasador con Ozil que tiene el equipo merengue, definiría sobre el palo derecho del joven De Gea y abriría el marcador. Seis minutos después llegaría la anotación del alemán Ozil, quien aprovechó la juventud del arquero colchonero y con un solo hombre en la barrera colocaría el balón en el segundo palo a ras del campo y sería el golpe definitivo. A partir de esa jugada hubieron otras ocasiones de gol, pero como en otras ocasiones los equipos de Don José sentenciarían un partido en pocos minutos.

Como decía en una nota Fernando Palomo: la regularidad que ha encontrado el Real Madrid tiene que ver con el equilibrio que ha desarrollado el 24. Alonso es emblema de la posición que ocupa y responsable de unir líneas que por definición posicional viven distantes, pero por instalación filosófica juegan cada vez más comprometidas por juntarse.

En mi opinión, Mourinho logra formar su columna vertebral de la siguiente manera: Encuentra a un Casillas en el mejor momento de su carrera, donde realmente a los delanteros se les hace complicado hacerle un solo gol, en la defensa contrata a Carvalho, un central que tiene condiciones y a la vez voz de mando siendo así el representante del técnico portugués en el campo. En el mediocampo un fenómeno llamado Xabi Alonso, un jugador que estoy un 99% seguro que cualquier equipo del mundo lo quisiera tener, quita, entrega, patea, grita, corre, y no sé que más se le puede pedir. Y en la delantera tiene una serie de variantes e individualidades exquisitas como es el caso de Ronaldo, Ozil, Di María e Higuaín. Tan solo nos queda esperar con ansias el clásico entre culés y merengues, mientras tanto ambos trataran de no dejar puntos en el camino que los complique.

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